Entre crecimiento y tensión geopolítica

Entre crecimiento y tensión geopolítica: balance del primer trimestre y claves para el segundo

Balance del primer trimestre y claves para el segundo

Durante las primeras semanas del año, el contexto económico global avanzó en línea con las previsiones recogidas en nuestra tesis de inversión para 2026: un crecimiento económico favorable y unos resultados empresariales relativamente sólidos, especialmente en sectores ligados a la tecnología, la inteligencia artificial y los servicios.

Por su parte, los principales bancos centrales mantuvieron una postura prudente, atentos a la evolución de la inflación, pero sin realizar modificaciones en los tipos de interés. Este entorno se reflejó en unos resultados muy positivos en los mercados bursátiles, que acumularon rentabilidades elevadas en el inicio del año.

Este escenario se vio alterado de forma abrupta tras los ataques a bases militares estadounidenses en Irán, un acontecimiento que elevó de manera significativa la tensión geopolítica a nivel mundial y mantuvo a los mercados en alerta constante. Los titulares se sucedieron con mensajes dispares, desde intentos de desescalada hasta nuevos ataques y el cierre del estrecho de Ormuz.

Todo ello ha tenido dos consecuencias principales:

  • un fuerte incremento de la incertidumbre y el nerviosismo, que se ha traducido en un aumento muy significativo de la volatilidad (el índice VIX del S&P 500 acumula un repunte del 113% en el año), y
  • un encarecimiento del precio del petróleo, que ha obligado a revisar las previsiones de crecimiento económico, inflación y política monetaria para 2026.

 

De este modo, cerramos el primer trimestre sin una visibilidad clara sobre el rumbo del año, con unos mercados bursátiles que, de media, acumulan caídas cercanas al 8%, y con una inflación que apunta a un posible repunte, poniendo en duda el calendario de las tan esperadas bajadas de tipos de interés en Estados Unidos.

Nuestras carteras

A comienzos de año, y pese a las buenas previsiones económicas, contemplamos la posibilidad de que el escenario pudiera verse alterado por dos factores clave:

  •  un “cisne negro” de carácter geopolítico, o
  • un cambio en el sentimiento de mercado derivado de una posible decepción sobre la efectividad de la inteligencia artificial en los procesos productivos.

 

Por este motivo, nuestro posicionamiento para el primer trimestre fue mantener la estructura de asignación de activos del año anterior y realizar únicamente los ajustes necesarios para conservar el nivel de riesgo sin modificaciones. Gracias a esta estrategia, los resultados de nuestras carteras índice han mostrado una mayor resistencia que los mercados en general, acumulando una caída media del 1,4% en el trimestre.

 

Cómo encaramos el segundo trimestre

De cara al segundo trimestre, mantendremos nuevamente la misma estructura de riesgo, sin incrementarlo. Realizaremos ajustes puntuales para equilibrar pesos y reorganizar posiciones, aplicando liquidez en aquellos porfolios que presenten sobreponderación en fondos monetarios o saldos elevados en cuenta corriente.

Entre crecimiento y tensión geopolítica

Rentabilidades a un año

Conclusión

En un entorno marcado por la incertidumbre y la volatilidad, seguimos priorizando una gestión prudente, disciplinada y orientada al largo plazo, con el objetivo de proteger el patrimonio de nuestros clientes y estar preparados para aprovechar oportunidades cuando la visibilidad vuelva a mejorar.

Lourdes Martí Marí

AZNAR Patrimonio

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